Muchos se llevarán las manos a la cabeza, pero se trata de algo tan normal como necesario. Las revistas digitales especializadas en videojuegos están creciendo en España. Atrás quedaron aquellos años de fansites, de sitios producidos por aficionados a los videojuegos, de espacios web minoritarios. Ahora, después de más de una década, se estilan los millones de páginas vistas, las marcas de referencia en la red y las alianzas con grandes grupos mediáticos.
Esto último es lo que suele chocar a los jugadores, que ven en estas alianzas comerciales peligros políticos para la “objetividad” de los informadores, algo completamente absurdo. He vivido movimientos de este tipo durante los últimos años y leído con escepticismo algunos comentarios de jugones en foros sobre la “peligrosidad” de la cercanía de medios especializados de videojuegos a grandes grupos media del panorama español.
En cualquier caso, y dejando al margen esta “paranoia”, el último paso lo anuncia hoy en sus páginas Vandal. La publicación dirigida por Pablo Grandío se asocia a 20Minutos para convertirse en su canal de información de videojuegos. Hasta ahora, el periódico gratuito contaba con una correcta sección de videjuegos enfocada al público generalista. La revista y sus dos millones de visitantes únicos al mes pasan a formar parte “de la red de 20Minutos.es”.
Desconozco cómo afectará a nivel económico este acuerdo entre Vandal y el medio de Multiprensa y Más, pero estoy seguro de que el impacto editorial será mínimo. El equipo de Grandio seguirá haciendo su trabajo tal y como lo hace hasta ahora. Seguramente tendrán más ventaja a la hora de vender espacios publicitarios por permanecer ligados a un grupo mediático de primer nivel de España.
Un portal más pequeño, Mundogamers.com, también dio el salto firmando una alianza editorial con Vocento a través de Que.es. El portal de videojuegos que coordina Roberto Herrero y que es propiedad de Serindex comparte cabecera con la edición online del diario gratuito y cambió su imagen corporativa para adaptarse al estilo del mismo.
Otro caso de website de videojuegos con relaciones con grandes grupos media es Hardgame2, coordinado por el ejército de José Dasilva, que comenzó colaborando con Popular Televisión en la producción del programa de videojuegos Elite Gamer, también emitido en formato web. Ahora se emite a través de Libertad Digital Televisión.
Hasta donde sé, la grande de España en sector online, esto es, MeriStation.com, sigue siendo propiedad exclusiva de Pep Sánchez, a pesar de los episodios sin resolver con Prisa. La revista online batió su récord de visitantes únicos en diciembre del 2009 superando los 4.263.185 millones de usuarios, demostrando que sus contenidos siguen siendo líderes indiscutibles en el sector.
Creo que la única que aguanta sin casarse con nadie es 3DJuegos.com, website que por otra parte está destacando especialmente por su notable crecimiento durante el último par de años. Se nota que están haciendo un buen trabajo a nivel de diseño y posicionamiento en buscadores, además de en redacción de contenidos.
¿Para qué quieren los grandes grupos firmar con sitios de juegos?
La respuesta a esta pregunta puede ser obvia: para conseguir contenidos de una materia que actualmente se encuentra en auge y que pasa a formar parte de la línea editorial de los principales medios ante la nueva oleada de consumidores. Sin embargo, aquí hay algo más.
Firmar con un portal de videojuegos de primer o segundo nivel, esto es, que supera los 10 millones de páginas vistas al mes, es incrementar notablemente el tráfico de un grupo de comunicación en Internet y por ende incrementar el precio de la publicidad y la facturación.

Carlos Blanco del Grupo ITNet se quejaba con razón el pasado mes de diciembre de las implicaciones que tienen estas cesiones de tráfico de cara a salir mejor en los rankings nacionales. Citando a Blanco: “un montón de grupos media tradicionales están pagando por agregar tráfico que ni tienen participación accionarial en la empresa, ni gestionan su publicidad, ni tienen ningún tipo de relación de negocio con esa empresa salvo que les pagan por la cesión de tráfico”.
Desconozco si esta tendencia también se está produciendo de forma concreta en el sector de la información especializada en videojuegos, pero no me extrañaría que algunos de estas “alianzas editoriales” entre revistas y grupos mediáticos guardaran en su interior clausulas de cesión de tráfico. A fin de cuentas, esta temática está generando tráfico en Internet, un tráfico muy preciado que puede servir para diferenciarse del resto.